Robert Plant y Alison Krauss: una perfecta mezcla de culturas

La cantante y violinista de bluegrass norteamericana se une nuevamente a la voz británica más icónica del hard rock de los años setenta, el resultado nuevamente es satisfactorio para todos
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email

David McClister

Hace 14 años, Alison Krauss y Robert Plant se unieron por primera vez para grabar el disco Raising Sand; colaboración que les consiguió cinco premios Grammy incluyendo Álbum y Grabación del Año. Ante tal éxito se esperaba que continuaran trabajando juntos y es hasta ahora que presentan su nuevo disco Raise the Roof.  

Krauss comenta: “Unirnos fue un proceso muy natural, se sentía como que no había pasado nada de tiempo”, a lo que agrega Plant: “el momento decisivo fue cuando tocamos en un concierto con Willie Nelson; Allison estaba con su grupo y yo con The Sensational Space Shifters y fue increíble volverla a ver, ver la manera hermosa y majestuosa como cantó esa noche; pensé: veamos si podemos ser dos personas dignas una vez más. Necesitábamos nuestro espacio; una oportunidad para explorar lo que pudiéramos (o no) lograr”. “Hace 14 años no era el momento orgánico para hacerlo”, nos dice Alison, “Pero hablábamos seguido sobre la posibilidad y cuando surgió, se dio fácilmente”. “Desde el primer disco, hemos seguido mandándonos canciones y cuando empezamos este nuevo álbum ya estaba casi listo. Tengo un diario donde anoto artistas y títulos de canciones; algo que, una vez que empiezas, se vuelve una afición el coleccionar canciones hermosas”, añade Plant.

“Fue muy divertido poner algo que has amado durante muchos años sobre la mesa” comenta Krauss a lo que agrega Robert: “y aceptarlo fue increíble por que puedes estar cantando en tu cabeza algo o mientras te bañas, durante 50 años y antes de que te des cuenta, lo que cantabas mientras manejabas se convierte en algo real, algo ya renovado con grandes músicos que también están disfrutándola.” Continúa Plant: “las canciones nos hablan. Pudimos tomar decisiones para empezar a grabar una de ellas simplemente por que a los dos nos llamó la atención. No sabíamos como quedaría o si funcionaba, pero nos respetamos mutuamente y ya no tenemos que decir nada, solo trabajamos en una canción sin saber como quedará, al final decidimos si funciona o no”. Las canciones que escogieron en este disco tienen un sentimiento o temática de amor, hecho que para Alison: “fue pura coincidencia, solo buscamos canciones en general y hay unas que no tienen esa temática, algunas que son historias, por ejemplo, la canción de Calexico –Quattro (World Drifts In) no es una canción de amor, aunque contenga esa sensación”.

Ambos artistas empezaron escuchando música de diferentes escenas y estilos, pero de alguna manera similar, música muy arraigada. Allison escuchaba country y bluegrass, Robert escuchaba folk inglés. La cantante comenta al respecto: “las temáticas eran muy similares. El estilo de vida, eran granjeros o personas que trabajaban en fábricas, se casaban con sus vecinos; había muerte y pérdidas y eso se reflejaba en su música. Había una sensibilidad similar entre ambos estilos. A lo que continúa Plant: “son increíblemente diferentes y al mismo tiempo similares. Son las dinámicas de la música con raíz, como diría Allison ‘muy romántico’ el escuchar las cosas que se crearon hace muchos años sin importar la producción, el sonido; cuando la gente solo hacía música”. 

Hablando sobre el reto que fue hacer este álbum de música más estadounidense dice Robert Plant: “escucho la música más desconocida sea afroamericana o rhythm and blues o lo que sea; en mi vida he conocido otros dos o tres ingleses con los que puedo conectarme para tener una conversación al respecto. Esta música tiene algo, no sé que es, quizá una mezcla de culturas, personas que tomaron su camino hacia Estados Unidos y trajeron su música, que es increíble”.