Perfumes

Un chofer con problemas económicos y una mujer con un olfato prodigioso son la pareja dispareja que protagoniza una cinta francesa sutil y cautivadora
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Grégory Magne

Emmanuelle Devos, Grégory Montel, Zelie Rixhon, Sergi López

Cortesía de Cineplex

El olfato es el sentido más primitivo que tenemos los seres humanos, su órgano está localizado en el epitelio olfativo ubicado en la profundidad de las fosas nasales de la nariz y los receptores están ubicados en el bulbo olfatorio, el cual está localizado cerca a los centros especializados de la memoria en el cerebro. De ahí que podamos recordar hasta diez mil olores y que algunos olores evoquen nuestros recuerdos más básicos y tempranos.

El olfato también es el protagonista de Perfumes, el segundo largometraje del francés Grégory Magne, luego de L’air de rien del 2012, una comedia acerca de un hombre que ayuda a un veterano cantante que fuera el ídolo de su padre y que se encuentra en un momento muy difícil de su vida.

El actor Grégory Montel, quien fuera el hombre de la anterior cinta de Magne, vuelve a repetir con el director, esta vez interpretando a Guillaume Favre, un chofer y hombre divorciado, extrovertido, recursivo y sensible, quien se encuentra en graves problemas económicos y que quiere darle una vida mejor a su pequeña hija Léa (Zelie Rixhon). A punto de perder su empleo, a Favre se le asigna un último encargo: transportar a una “nariz”.

La “nariz” es cuestión es Anne Walberg, una mujer con un olfato prodigioso, interpretada por la gran actriz Emmanuelle Devos. Walberg fue una prestigiosa creadora de perfumes, pero una anosmia repentina (término neurológico para la pérdida del olfato), la llevó al fracaso. La mujer recuperó el olfato, pero ahora se dedica a realizar tareas por encargo que tienen que ver con su don. 

Walberg es una mujer distante, de comportamiento excéntrico y con una gran fobia social, por eso al inicio choca con Favre. Sin embargo, el chofer la confronta y de ahí se va desarrollando una amistad entre los dos personajes dispares. Mientras que el chofer le enseña a la “nariz” a mejorar su relación con el mundo y a superar su fracaso, la “nariz” introduce al chofer al fascinante mundo de los aromas y fragancias.  

Puede que esta cinta peque de predecible, pero gracias a sus actores y a la dirección orgánica, sutil y muy humana llevada a cabo por Magne, Perfumes logra funcionar de principio a fin.