El huracán del rap mexicano

Un repaso por la historia, el presente y el porvenir de Alemán, un fenómeno del rap en América Latina
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CORTESÍA SONY MUSIC

Alemán se ha convertido en uno de los mayores referentes en el rap latinoamericano actual. Sus rimas lo han llevado a colaborar con músicos de talla mundial y lo han convertido en uno de los artistas mexicanos más populares del género en los últimos años.

Erick Raúl Alemán Ramírez pasó de no tener nada a tenerlo todo. Su búsqueda incansable por encontrar su propia identidad, un sonido y una voz característicos es lo que lo ha traído hasta aquí. “Siempre he buscado la autenticidad”, dice Alemán. “Desde que empecé a hacer rap recuerdo que me frustraba mucho cuando echaba una rima y me decían ‘Eh, wey, rapeas como tal’ o ‘Nah, wey, suenas a este bato’, yo siempre he intentado sonar a mí mismo, tengo que sonar a Alemán, siempre he buscado ser auténtico y tratar de escribir de todo un poco, no encasillarme en un solo estilo o forma de rapear. La raza luego me dice como, ‘Ey, qué chido, gracias, que les metes otros flows, que le intentas, que le estás buscando otras vertientes por ahí’. Eso busco”.

Desde niño se inclinó por sacar a relucir su lado creativo y sus padres siempre le animaron a experimentar con lo que le gustaba hacer; “En la escuela había obras de teatro y ahí me metía siempre a actuar o hacer coreografías. De muy chico me di cuenta de eso, no sabía que era la pasión, pero lo entendía. No sientes que trabajas si haces lo que amas, desde muy morro me fui por esa línea”.

Erick nació en Los Cabos y conoció la música que cambió su vida cuando su papá bailaba break dance en la casa. Así fue como empezó el camino de rapero a los 13 años. A los 18, se inscribió a una competencia de escritura en Cabo San Lucas y ese concurso lo cambió todo. “Fue lo que me hizo ver como que sí traía con qué. Participé con artistas de géneros gruperos, rancheros, balada, pop, rock, había de todo, yo era el único de rap. No había nadie más. El concurso era escribir la mejor canción de Cabo San Lucas, de las fiestas tradicionales y escogieron mi letra como la que ganó y pensé, ‘Órale, pues si está bien la composición… le voy a seguir echando ganas, metiendo y metiendo’”.

Así, con esa victoria, Alemán pudo emprender un camino más serio en la música y empezó a invertir en lo que se convertiría en una exitosa carrera. “Lo primero que hice con ese premio fue contactar a unos beatmakers acá, en México, y me compré beats porque en ese tiempo yo solo bajaba pistas de Ares o de cualquier página donde puedes bajar beats de artistas que admiraba, como NAS, Jay Z, Eminem. Con ese premio empecé a comprar beats originales y ahí ya era un paso más. Ya tenía mis beats originales y la letra original, ya la música es mía”.

ESTO NO VA A PARAR: Eso dice Alemán sobre la enorme tracción que ha tomado el movimiento del rap mexicano.
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Alemán se ha convertido en uno de los exponentes más importantes del rap en México y es sin duda un artista de los más exitosos en los últimos años, sin embargo, para él es importante que esto no cambie su manera de desenvolverse con los demás. “Siempre digo que mi actitud es la misma, lo único que cambia es el paisaje. Me siento igual cuando estaba en mi casita en Los Cabos a estar en un penthouse en Las Vegas. Es lo mismo. Yo sigo con la misma idea de crear para mí, para mí existencia, para lo que va a seguir, para mi alma. Yo estuve tan abajo, tan abajo, tan abajo, que aprendí a ser feliz sin ningún peso […] Siempre fueron muy importantes los valores de la familia, neta, mis jefes ahí se la rifaron”, reflexiona. 

Su éxito lo ha llevado a colaborar con artistas de la talla de Snoop Dogg, con quien en 2020 lanzó ‘Mi Tío Snoop’. “Con ese hit se abrieron muchas puertas como trabajar con productores de la talla de Scott Storch, también a festivales en el otro lado, quieren que cante con Snoop Dogg en festivales. Con lo que yo me quedo, personalmente, es que Snoop se quedó como mi compa, machín, mi tío. Lo veo y somos homies. Eso, para mí, es lo que más vale de todo”, dice. 

Sin duda la música en español se encuentra en un auge sin precedentes, cada vez hay más colaboraciones de artistas angloparlantes que hace unos años eran difíciles de imaginar. “Vienen diciendo de hace unos años que los latinos estamos de moda, y ya todos quieren cantar en español y quieren beats. Creo que México es de los países número uno que consume música, y por ende voltean a ver hacía acá. En 2022, agárrate porque vienen más colaboraciones así, de la talla del tío Snoop”, afirma el rapero.

Otra colaboración importante en su carrera es la sesión que lanzó con el argentino Bizarrap, “Es mi carnal”, dice Erick. “Le agradezco haberme invitado a hacer la sesión, fue en el momento preciso. Gracias a su sesión yo soy conocido en toda Argentina. De hecho, es el tercer lugar en donde escuchan más mi música. El primero es México, el segundo es EE.UU., y el tercero es Argentina. Lo que está haciendo Bizarrap es increíble, ya no solo para los artistas underground, ahora los artistas mainstream también lo buscan”. Sin embargo, esa colaboración no ha concluido, y Alemán tiene nuevos planes a futuro con Bizarrap; “Quiero hacer un single. Vamos a hacer una canción, más que una sesión”.

Alemán también se tomó un tiempo para reflexionar sobre el panorama actual del rap en español, en el que artistas nuevos empiezan a combinar el género con otros sonidos más tradicionales; “Creo que al rap mexicano, cómo están las tendencias, estamos ahora sí metiéndole el folclor de México a los temas. Antes era muy difícil meter unas trompetas de mariachi, elementos de banda o trap. Como que no quedaba bien, y hasta ahorita se está definiendo ese rollo de lo mexicano: mariachi con rap, corridos, cumbia. Como lo está haciendo mi compita Santa Fe Klan, que está agarrando esa esencia”.

Sin embargo, Alemán admite también que el rap mexicano tiene puntos débiles. “Yo creo que tenemos que elevar más esta industria. Yo siempre digo, ‘Ey, paga, paga carnal. Si amas tu arte, si amas tu canción, paga. No tengas miedo si te vale doscientos, trescientos, un millón. Te vas a morir y tu arte va a quedar ahí, que la raza lo vea’. Muchos son conformistas y se quedan con la mentalidad del barrio de hacer todo con lo mínimo. También nos falta más unión”, asegura.

Una crítica recurrente ante el rap actual, no solo el mexicano, es que el género ha perdido esa característica disruptiva y de protesta que lo vio nacer. “Es que la protesta no vende y la raza ahorita quiere bailar”, dice al respecto. “Pero el rap siempre ha sido acompañado de esa voz dura, de un mensaje duro”. En su próximo álbum, El Huracán, habrá temas que aborden la protesta, en particular ‘g-500’, que es la placa de su camioneta. “Eso representa, para mí, llegar a otros niveles sociales porque también me ha tocado verlo cuando pienso, ‘Ya la armé y ahora me voy a meter donde están todos los pinches riquillos’ y empiezas a ver cómo te ven mal por tus tatuajes y piensan, ‘¿Cómo vas a vivir en el penthouse si eres un pinche rapero?’. Y sí, wey, este es el rap y existe. Te lo estoy presentando, esto no es narco, esto es rap. Ahí abordo el tema del clasismo en México y ese rollo, está bien bueno”.

ENCIENDE EL ESCENARIO : La característica energía que Alemán plasma en sus presentaciones en vivo ha llegado a lugares como México, Chile, Argentina y España.
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Alemán se encuentra en una etapa en su carrera en la que tiene las oportunidades para llevar toda su visión a cabo. A diferencia de sus anteriores materiales, el artista tuvo en El Huracán el privilegio de dictar el camino sin preocuparse por sus recursos. “Ahora sí tengo con qué para llevarlo a donde quiero. Pude buscar a Snoop Dogg, pude buscar a Scott Storch. Si hay que volar a Los Ángeles, vamos, lo pago. Qué bonito tener esto, tener con qué llevar mi arte al 100 %”.

Alemán reflexionó también sobre la posición e inclusión de las mujeres en el rap y en cómo cada vez hay más espacios para ellas. “Creo que ahorita ya se están dando, pero hay un gran campo para las mujeres. Un espacio muy vacío aquí, en México, que no lo están tomando, pero ya hay proyectos de mujeres muy talentosas que se están levantando poco a poco. Uno que tenemos en Homegrown Mafia es el proyecto de Akasha, no hay nada como eso, no existe en México”.

Como artista y como persona, considera que lo mejor que le ha pasado es el hecho de contar con su familia: “Mi equipo es mi familia. Primero empezaron la ilusión del rap, ‘Ay sí mijo, la vas a lograr’, y ahora veo a toda mi familia vivir de mi rap. Muchos artistas no tienen el apoyo de sus familias, es difícil estar hasta arriba y no tener a nadie con quien celebrar”. La otra bendición que agradece a la vida tiene que ver, como es apenas lógico, con haber conocido el rap, y confiesa que de él ha aprendido sus valores, encontrando un espacio para desenvolverse. “Me ha enseñado todo, ¿me entiendes? Es como una religión para mí”, dice.

En cuanto al futuro, lo mejor que podría pasarle sería morir haciendo canciones y produciendo a otros artistas. “Me voy a morir con la música, que es lo que me hace sentir vivo”. Por ahora, El Huracán llega este 19 de noviembre, así que, por consejo del propio Alemán, “Aseguren sus ventanas, sus puertas, vayan por víveres, por weed…”.

Parece ser que este fenómeno no va a parar. Erick seguirá creando y creciendo en la industria. Como él dice, vienen cosas grandes en su futuro, y concluye: “A descansar en la tumba, cabrón”.