El creyente

El actor y director Cédric Kahn canaliza el espíritu de Robert Bresson, con una cinta que describe los momentos significativos en la vida de un joven adicto a la heroína, quien conoce la espiritualidad en un estricto centro de rehabilitación católico
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Cédric Kahn

Anthony Bajon, Damien Chapelle, Alex Brendemühl, Hanna Schygulla

Cortesía de Cine Colombia

Cédric Kahn, el director de Roberto Succo, Vida salvaje, Una vida mejor y Feliz cumpleaños, es un autor, que al igual que el maestro Robert Bresson, se interesa por la marginalidad, la dificultad de encontrar un lugar en el mundo y las preguntas existenciales que todos nos hacemos. Su cinta El creyente, no es la excepción.

El protagonista es interpretado magistralmente por el actor Anthony Bajon, ganador del Oso de Plata por esta película y a quien habíamos visto con anterioridad en prestigiosas películas como Les Ogres y Rodin.  

Thomas es un adolescente de 22 años cuyos padres están ausentes y quien casi muere de una sobredosis producto de su adicción a la heroína. Thomas acude a un centro de rehabilitación católico con unas estrictas reglas de conducta, ubicado en una remota y fría zona rural de Francia (el reconocido director español Alex Brendemühl y la veterana actriz alemana Hanna Schygulla, encarnan a los dirigentes del centro).

Al principio, Thomas no soporta las imposiciones de la comunidad que lo acoge, se torna agresivo y piensa en huir. Pero Sybille (Louise Grinberg), la joven hija de dos de los colaboradores del centro, lo convence de volver. Al igual que en las cintas de Bresson, Kahn se limita a describir lo que sucede con Thomas en su contexto particular, sin juzgar o tomar distancia crítica ante lo que ocurre. Más que una película religiosa o adoctrinadora, El creyente es el retrato de un joven en busca de sentido y esperanza para su vida.