Arrastra este icono a tu barra de tareas y estarás informado de todas las novedades.

RollingStone

Especiales ENTREVISTA

|

Bunbury: De cómo conquisté México...

por Darío Vico

01.06.2009 | sin comentarios
Vota
|

Bunbury: De cómo conquisté México...

Sentado frente a mí, preparando un ‘matrimonio’ entre tequila y una de las suaves pero peleonas cervezas locales, no parece nervioso, pese a estar a menos de una hora de enfrentarse al concierto más grande de su carrera en solitario. Él y su equipo están orgullosos de refrendar con la gira de Hellville de Luxe lo que consiguieron en el regreso de Héroes del Silencio. Y de lograrlo, precisamente, en DF.

 

 

En España resulta a veces complicado entender la relación que tienes con México, pero estando aquí es más sencillo apreciarla.

La verdad es que muchas veces a lo largo de los últimos años he pensado que debería quedarme a vivir una temporada, o incluso mantener una casa aquí.

¿No se rompería la fascinación?

No, he venido mucho a tocar y también en viajes personales, y puedo decir con sinceridad que conozco bien México, el país y la gente; me lo he pateado y he tenido todo tipo de experiencias, la mayoría muy buenas, aunque siempre hay alguna excepción...

El otro día, en Ciudad Juárez, viviste una experiencia curiosa: entró el ejército en tu habitación.

Sí, fue así. La situación estaba bastante tensa. Hay una especie de guerra con varios cárteles enfrentados entre ellos, el ejército, la policía... Al día siguiente de marcharnos metieron 6.000 soldados más... de la marina. ¡Y no hay mar!  Y sobre lo que contabas... Alguien llamó a una patrulla del ejército diciendo que nuestro equipo de seguridad llevaba armas, lo que es cierto, aunque tienen todos los papeles en regla. Entraron al hotel con metralletas y yo estaba en mi  habitación, en calzoncillos. Les dije: “Éstas son mis armas. Soy músico y no llevo más que esto”. Afortunadamente todo se quedó ahí, no pasó nada.

¿Y no os planteásteis no ir a tocar a Ciudad Juárez en esta gira, según estaba la movida?

No. He tocado allí muchas veces, de hecho hay una canción en Flamingos, Ciudad de bajas pasiones, dedicada a Ciudad Juárez. Las ciudades fronterizas son muy divertidas, sobre todo las noches, para correrse una juerga. Ésa y Tijuana me apasionan especialmente. En todas las giras tocamos allí, me tratan muy bien y me lo he pasado siempre tan bien que...

...sentiste que era la ocasión de devolver el favor por todas las juergas que te habías corrido allí.

En cierta manera, sí. Sabíamos que la gente, tal como estaba el tema, iba a agradecer mucho que fuéramos, pero fue la hostia, mucho más de lo que nos esperábamos, de hecho se firmó una especia de tregua. Éramos conscientes de que se juntaba gente que si se encontrara fuera se mataría, pero en el concierto no hubo ningún problema. Fueron tres días increíbles, salimos por los lugares nacos, de raza, donde no escuchas rock, sino cumbia y narcocorridos... Sitios poco recomendables pero increíbles para emborracharse y bailar hasta caerse, donde nadie nos entró mal. Firmamos autógrafos a la policía, a los militares... y a los narcos, claro.  A todos o a ninguno.

Aquí la música no es una cuestión de vida o muerte, sino algo más importante. Y tú ahora eres casi un Agustín Lara [cantante mexicano de enorme éxito en España en la década de los 50] a la inversa.

Sí, tengo una pasión profunda, irracional, por este país. Soy español pero en muchas cosas me siento mexicano. Pero más que con Lara, prefiero compararme con Rocío Dúrcal. Mi relación con el público mexicano es tal que cualquier persona de la calle tiene un concepto de mí casi como de mexicano, y eso es muy bonito, que no me vean del todo español. Me gusta. Ella lo consiguió antes y con mucha fuerza, es verdad, pero creo que yo estoy ahí, ahí.

 

A México no llegó la extraña polémica que rodeó el lanzamiento de Hellville de Luxe y que, en cierta manera, diluyó la repercusión de un álbum que, a la larga, se considerará uno de los mejores del rock español. En América el disco ha sido recibido con fervor.

En México eres un intocable, y eso es complicado...

Aquí oyes tu música en cualquier lugar, se conocen tu cancionero, idolatran a la gente que toca contigo... Tu estatus no depende tanto de tu éxito más reciente, vales lo que vale tu carrera. ¿Aquella polémica? Fue una tontería aquí... y allí. Y sigo pensando lo mismo; nada es más interesante o inteligente porque lo digan más personas. Hellville de Luxe ha sido muy bien recibido en toda América; es un disco muy americano, musical y ambientalmente, la manera en que  está ‘contado’ tiene mucho que ver con este continente. La influencia americana en mi música está clara en todos mis discos desde Pequeño. Me  encanta la raíz de la música de este continente, sobre todo la mexicana, a la que algún día dedicaré un disco.

¿Una especie de ‘Bunbury alrededor de México’?

Esa es un poco la visión que tengo; me gustaría tocar con músicos de todas las regiones y hacer un canto a este país. En estos años ya he hecho varias de José Alfredo Jiménez, como El Jinete [Ndr.: En el concierto que dará horas después de esta conversación, uno de los puntos álgidos de la noche] o Vámonos, que también la hacía de maravilla María Jiménez. No sé cómo lo haré, todavía no lo tengo muy claro, me gustaría que tuviera un cierto trabajo antropológico, que no sea algo tan reduccionista como la comida y la música mexicana que consumimos en España, algo más que burritos y fajitas. Hay algo más que mariachi, me gustaría redescubrir la musica norteña, los corridos, el son y el bolero mexicano.

¿Simplemente estás esperando la oportunidad?

Sí, lo tengo bastante decidido, ahora entro a grabar mi próximo disco, que sale en otoño y quizás luego el siguiente sea ya el ‘disco mexicano’. Ayer estuvimos hablando con gente para ir investigando posibilidades.

Y de ese previo disco otoñal, ¿ya puedes darnos una imagen clara de cómo va a ser?

Es mi disco mas melancólico. Creo que es un cambio muy radical con Hellville de Luxe, que era de subidón; este es más de bajada, más íntimo y nocturno, oscuro. Instrumentalmente la gran novedad será una sección de cuerdas. Al día siguiente de entregar Hellville... empecé a componer la primera canción, igual que pasó tras El tiempo de las cerezas. Durante la gira americana he ido grabando demos y pasándoselas a la banda. Son demos muy primitivas, pero les sirven para ir empapándose del sonido. Hacerlo en un viaje, cruzando EE UU y México, en sus carreteras, es una oportunidad inmejorable para buscar el ambiente que quiero en los temas.

Repites con tu nueva banda, igual que mantienes tu equipo técnico desde hace mucho tiempo. No debes ser tan estrella como piensan algunos cuando eres tan fiel a tu gente y viceversa.

Intento tratarles como se merecen. No me gusta leer lo que piensan de mí, pero sí saber lo que dicen los que tengo cerca. Si hay quien dice que soy inestable, se equivoca radicalmente. Soy un tipo de trabajo constante y fiel a la gente que está conmigo. Estuve nueve años con mi anterior banda, y antes doce con los Héroes. Mis técnicos llevan mucho tiempo conmigo, la mayor parte de mi carrera en solitario. Y no siempre ha sido fácil, ha habido altibajos y dolores, hemos tocado en clubes pequeños y en estadios para 50.000 personas, como hoy... Es importante rodearte de gente que ame lo que hace. Pero una cosa es ponerle retos a tu gente y otra putearles, para tener las mejores condiciones hay que darles lo mismo. Y eso que en una gira mía el primer y el último día nunca son iguales, eso también mantiene despierto a todo el mundo.

¿Sigues amando lo que haces?

Ésta es una buena profesión. Es duro prepararse para un concierto así, pero vivo a cuerpo de rey: como en buenos restaurantes, conozco a gente fantástica, tengo una vida de la que no puedo quejarme. Los músicos trabajamos poco; sólo tengo que hacer canciones y subir a tocarlas. Me gusta y lo hago bien, tengo suerte.

 

 

El reloj se acerca a las ocho de la tarde, la hora en la que los 50.000 tipos que llevan horas abarrotando el Foro Sol lo convertirán en su paraíso o en el infierno de Enrique, según rueden los dados. Es el momento para recapitular sobre lo que puede, lo que debería, lo que al fin será...

El concierto más importante de tu carrera en solitario... Y dices que casi fruto de la casualidad.

En noviembre teníamos un concierto en El Salvador; hubo algunos problemas, sentaron mal unas declaraciones mías en las altas esferas, nos tacharon de comunistas e indeseables... y se canceló. Como estaba todo organizado, decidimos venir. Tocamos en DF y Guadalajara. Se vendieron más de 30 mil entradas en un par de días. Así que ahora había que ir a algo mas grande. Y pensamos: “nos tiramos al río y hacemos el Foro Sol, con dos cojones”.

¿Coincide con tu mejor momento? ¿Te enorgullece más que los que diste aquí con Héroes?

Vengo con la mejor banda que he tenido nunca, estoy en un momento perfecto... Creo que aunque no hubieran existido Héroes, hoy estaría aquí, en un escenario que está en lo alto de la jerarquía de DF.

Anoche, Peter Gabriel no llenó el Foro.

[Antes de contestar sonríe, entre orgulloso e irónico].  Y Enrique Iglesias estuvo en un local con la mitad de aforo que el que voy a llenar hoy. Y es con quien me emociona competir, aunque sólo sea por lo generacional...

Foto: Jose Girl


Comentarios

AÑADIR TUS COMENTARIOS

Debes estar registrado y logeado para comentar en RollingStone.

PUBLICIDAD


Listas RS

Este mes en RS

Entrevista a la protagonista de 'Los juegos del hambre', Jennifer Lawrence

Montando a caballo con la protagonista de la exitosa 'Los juegos del hambre', descubrimos cómo esta sencilla chica de pueblo ha llegado a convertirse en la actriz joven más cool en Hollywood, en una entrevista realizada por Josh Eells. Por Rolling...

 

Webs de PRISA

cerrar ventana