Entre todas las cosas impensables en una de las grabaciones de Camarón antes de La leyenda del tiempo, estaban las guitarras eléctricas, las baterías, el que los canutos se fumasen sin necesidad de esconderse en el baño, la presencia anarquista de Kiko Veneno, compositor de esta rumba con letra-resumen de una época, y la flauta de Jorge Pardo, entonces un crío cerca de los 20 que ensayaba en el estudio de al lado con su grupo Dolores. “Con estas cosas de los músicos de vente p’acá”, fue como Pardo recuerda que acabó tocando en Volando voy. El resultado fue el único sencillo de un disco cuyo productor, Ricardo Pachón, recuerda como “un fracaso absoluto de ventas” y una gran desilusión para Camarón, que “si bien disfrutó de cada momento de la grabación, esperaba una mejor acogida” de su aventura. La carátula de Volando voy, una pieza de colección, presentaba el dibujo, muy adecuado, de un platillo volante. Dolores se convirtió en el grupo de Camarón y figuraron aquel año en un cartel soñado de la Plaza Monumental de Toros de Barcelona con las luminarias del jazz-rock Jeff Beck y Stanley Clarke y Weather Report.
¿Jon Hamm o Don Draper? Cómo los demonios interiores del protagonista de 'Mad men' le han convertido en la mayor estrella de la televisión. Lee la entrevista más reveladora con Hamm.

01.04.2013
El grupo es el ganador de la VI edición del Termómetro RS
