Los críticos machacan a Lana del Rey: esto dicen de su nuevo disco

Los mismos medios que la alzaron ahora pisotean el fenómeno. ¿Los argumentos en contra de 'Born to die'? Las nuevas canciones no convencen y el mensaje se transforma en algo materialista y vacío.
Por - 30 de enero de 2012
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Hoy (30 de enero) sale a la venta Born to die, el esperadísimo disco de Lana del Rey, aunque el pasado miércoles ya se filtró en internet. La expectación entre los medios independientes que la alzaron hasta convertirla en un fenómeno era máxima. Sobre todo después de su nefasta actuación en directo en el consagrado programa estadounidense Saturday Night Live. El veredicto ha llegado. Born to die, o lo que es lo mismo, Lana del Rey, prometía mucho, pero no ha convencido de manera unánime. Mientras algunos medios siguen cerrando filas a su favor, otros la han enterrado de por vida. Recogemos algunos extractos de las críticas más sangrantes contra el nuevo disco de Lana del Rey: 

- The New York Times:Born to die no resuelve los problemas de la Sra. del Rey, porque ella misma no tiene conocimiento de ellos. Probablemente la Sra. Del Rey (25) lo puede hacer mejor o, al menos, diferente. Antes, bajo el nombre de Lizzy Grant, publicó otro disco que era bastante más ágil que Born to die. En su nuevo álbum las canciones de cuatro minutos parecen que duran siete u ocho años. Por no hablar de la languidez de la Sra. Del Rey, que llega a la palidez. Escuchar este disco produce el mismo efecto que su actuación en el Saturday Night Live, en la que parecía una niña cantando las canciones favoritas de su abuela, y vistiendo también su ropa. […] Lana del Rey es un fraude, empezando por su nombre falso. […] La única opción real es que se lave su cara pintada, se cambie el pelo y vuelva a intentarlo dentro de unos años. Total, hay muchos nombres por  ahí para elegir.

- Stereogum:Born to die es malo. Es realmente malo. A pesar de que Video games, Blue jeans y Born to die, sus primero temas, no lo predecían en absoluto. El resto de los temas siguen combinando dosis de sexo y arrepentimiento, pero lo hacen con la misma sutileza que si te golpearan bloques de hormigón en la cara. La mayoría de la canciones son espantosamente malas. Ya no hay gancho. Los ritmos electrónicos parecen muy baratos, pero muy caros a la vez. […] Parece que los supervisores de Interscope [su discográfica] han tratado de recrear Viedeo games y Blue jeans una y otra vez, sin llegar a averiguar que es lo que hizo que esas canciones fueran tan convincentes.

- Pitchfork: Es difícil encontrar alguna canción en la que Lana del Rey se revele a sí misma como algo más complejo que un objeto con un cono de galleta y una bola helada para chuparse los dedos del deseo masculino. Una de las frases de Blue jeans: I will love you till the end of time / I would wait a million years (Te amaré hasta el final de los días/Esperaría un millón de años), resume el 65% del contenido lírico del álbum. En los términos americanos de grandeza y fijación por los sueños vacíos, Born to die intentaba presentar a Del Rey como una fantasía oscura, hermosa y retorcida, pero no hay chispa. No acaba de explotar nunca la mezcla entre tensión y complejidad, y la salvaje sexualidad femenina acaba transformándose en algo manso. Y todos esos arrullos sobre amor y devoción convierten este disco en una especie de orgasmo fingido… una colección de canciones de amor sin fuego.

- UK Independent: Lana del Rey ha sido universalmente considerada la salvadora del pop moderno, la nueva sensación que todos estábamos esperando. Pero lo que parecía interesante y atractivo cuando el primer single, Video games, llegó ahora  resulta si no irritante sí moralmente objetable. No me malinterpreten: Born to die ha sido forjado hábilmente, sus piezas son fruto de un trabajo muy bien calculado, en el que la cantante nunca se sale de su papel. Pero es su naturaleza triste, sombría y deprimente lo que resulta ofensivo para algunos. Es como si la persona alienada de Video games se expandiera a lo largo del disco en algo sin encanto, una muñeca sexual que se autohumilla y se desliza hacia un mundo materialista y vacío.

- El Mundo: Lo que no mola de Lana del Rey es el disco. Mejor dicho: Parte de él. Sus formas. Su trampa. El comienzo, con los singles en cadena, es deslumbrante, son canciones imposibles de borrarse de la cabeza, el equivalente en el sonwriting lounge a la alta costura. Pero en Diet mountain dew la cosa se sale del guión, parece Lily Allen, y en National Anthem está entre Yo Landi Visser cuando se pone tierna (hablamos de la skinhead de Die Antwoord) y Mile Cyrus. Dark Paradise podría pertenecer a Rihanna. […] Pero es un espejismo: No es Lynch todo lo que reluce.

 

No te pierdas la jugosa entrevista con Lana del Rey, y nuestra crítica de Born to die, en el próximo número de ROLLING STONE.

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