Las diez mejores canciones de Pink Floyd

¿Todavía tienes la poca vergüenza de decir que los Pink Floyd son aburridos? No seas hereje y escucha su 'top ten' de diamantes.
Por - 01 de julio de 2011
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A principios del mes de mayo, los tres miembros vivos de Pink Floyd (Richard Wright murió en 2008) se reunieron en el Londres 02 Arena. Ha sido la segunda vez que han compartido escenario desde el Live 8 en 2005. Esa misma semana (¿coincidencia?) anunciaron la reedición de su catálogo completo. Para la ocasión, la web estadounidense de ROLLING STONE pidió a sus lectores que votasen por su canción favorita de Pink Floyd. Éstos son los resultados, de menos a más votados.

10. Hey you.
En la película Una historia de Brooklyn (2005), el personaje de Jesse Eisenberg hace pasar Hey you como su propia composición en una escuela de talentos. “Sentí que podría haberla escrito yo”, le dice a un psicólogo de la escuela. “El hecho de que la canción ya estuviese escrita era una especie de tecnicismo”, añade. Roger Waters, quien escribió la canción que da inicio al segundo disco de The Wall, probablemente no estaría de acuerdo con la afirmación.




9. Dogs.
El disco Animales, de 1977, es el álbum más polarizante de Pink Floyd. Algunos aman las canciones de este trabajo ambicioso y de duración súper larga, mientras que otros encuentran las canciones hinchadas y carentes del encanto de su trabajo anterior. Dogs, que ocupa casi toda la parte primera del álbum, es uno de los yemas favoritos desde hace mucho tiempo de los forofos de Pink Floyd. La canción tiene una duración de más de 17 minutos. Y es el tipo de canción por la que Johnny Rotten paseó por Inglaterra  su camiseta de “Odio a Pink Floyd”. La canción es tan larga que los miembros de la banda de Roger Waters en la gira de 2000 salían del escenario a jugar una partida de cartas cuando no se necesitaban sus instrumentos.




 

8. Us &them.
La canción más larga en Dark side of the moon es también la canción más suave en el clásico de 1973. Además proporciona un montón de munición para ese puñado de personas que todavía se aferran a la teoría absurda de que el álbum iba a ser sincronizado con El mago de Oz.

 

7. Another brick in the wall (parte 2).
Esta canción le dio a Pink Floyd algo que no han tenido ni antes ni después: un número uno. El productor Bob Ezrin merece mucho crédito por esto: ”Pensé en traer a un coro de niños, un truco que ya puso en marcha Alice Cooper en School’s out. Muchos años más tarde, ese coro de niños, ya mayores de edad, presentó una demanda en un intento fallido para quedarse con algunos derechos por su trabajo en la canción”.

 

6. Money.
Fue la primera del grupo que entró en la lista de singles más vendidos de EE UU y ha resultado ser de los temas más perdurables de Pink Floyd. En las radios de rock clásico suena sin parar.




 

5. Echoes.
Antes de que Roger Waters se hiciese cargo del grupo como principal compositor, Pink Floyd funcionó como una banda con cuatro socios iguales. El mejor ejemplo es el clásico de 1971 Echoes, en el que los cuatro miembros hicieron enormes contribuciones.

 

4. Shine on you crazy diamond.
Es el homenaje de Pink Floyd al líder original del grupo, Syd Barrett. En el momento en que Waters lo escribió, Barrett había estado fuera de la banda durante siete años, pero su espíritu los seguía guiando “¿Recuerdas cuando eras joven?”, Gilmour canta de su viejo amigo, “brillabas como el sol. Sigue brillando, diamante loco”. Para hacer frente a esa la locura,  Barrett se vio obligado a abandonar la banda. La épica canción ha sido un punto culminante en los conciertos de Floyd durante años, y David Gilmour hizo una versión estelar de la misma en su gira en solitario de 2006.

 

3. Time.
Waters escribió esta canción sobre la rapidez con la que la vida pasa cuando tienes 30 años. Ahora, con 67, la sigue cantando.

 

2. Comfortably numb.
Si esto fuera una lista de grandes solos de guitarra, Comfortably numb probablemente también estaría en la parte superior de la lista. Es una de las pocas canciones de The Wall que Gilmour y Waters realmente escribieron juntos y muchos fans sienten que es la mejor canción del álbum. Durante la gira original de The Wall, Gilmour interpretó su famoso solo de guitarra en la parte superior del muro.

 

1. Wish you were here.
La canción ganadora. Antes de que Pink Floyd tocase Wish you were here en su emotivo reencuentro en el Live 8 en 2005, Roger Waters dijo a la audiencia: “En realidad es muy emocional estar de pie aquí con estos tres chicos después de tantos años. Estamos haciendo esto para todos los que no están aquí y en particular, por supuesto, para Syd”. Un año más tarde, Barrett murió de cáncer de páncreas. Ningún miembro de la banda le había visto desde las sesiones de grabación de Wish you were here en el verano de 1975.

 

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