Lanzamiento: 19-10-2010
Género: Rock
País: EE.UU
Discografía: Sony BMG
Los hijos del reverendo retornan con una nueva colección de salmodias para intentar hacernos sentir más cerca del paraíso prometido. Pocas novedades respeto a sus dos discos predecesores, Because of the times (2007) y Only by the night (2008). Los Followill hace tiempo que dieron con esa fórmula que da vida a su indie-para-las-masas, en la que con gracia (y sin disimulo) se entremezclan retazos de la Velvet Underground, Rolling Stones, Pearl Jam y U2, y cada vez menos de The Allman Brothers.
Porque seamos sinceros, rock sureño es Free bird, de Lynyrd Skynyrd, y aunque nuestros protagonistas de vez en cuando calzan camperas, desprenden aroma a bourbon y se manchan de salsa barbacoa, como en el caso de la explicita Back down to south o, en menor medida, en Mi amigo (en la que no se atreven con la lengua de Cervantes más allá de su título), a estas alturas referirnos a Kings of Leon como una banda de rock sureño tiene tanto sentido como decir de ellos que son un grupo de polcas.
Destaca sobremanera ese Radioactive, single redondo como un Jabulani, que, en su flirteos con el gospel, nos retrotrae a la época en que Bono y compañía campaban a sus anchas por el desierto de Joshua Tree. A su lado, sin embargo, no palidecen piezas como The End, tema, y broma mala, con el que abren el álbum; una The face que si la pintásemos de negro y subiéramos los graves podría incluso llegar a encajar dentro del repertorio de una banda como Interpol; Beach side o la tan adictiva como delicada Pyro.
Dejamos expresamente para el final del apartado de recomendaciones la virginal Mary, tema que en esas primeras y prematuras escuchas puede pasar desapercibido, pero que te acaba atrapando. Dulce melodía que nos teletransporta a la inocencia de los 50 y primeros 60, a las bandas de chicas de la Motown y al muro de sonido del iluminado Phil Spector.
Kings of Leon ha vuelto a rugir, pero su grito, tal vez por sernos ya familiar, no nos ha asustado tanto como en ocasiones pretéritas. O, lo que es lo mismo: Come around sundown es un buen disco, pero no el discazo que esperábamos.
Si bien hace poco que escucho a los kings me parece que realmente son muy buenos noto en los primeros discos, obviamente, una banda mas inmadura, mas "rebelde", q a medida que editan albums y el tiempo pasa van madurando, como banda, en cuanto a sondio, y mas... pero lo que en definitiva veo, es que tienen pasta de excelente banda, nose, pero los suelo emparentar con u2, serà porq seguramente van a ser grandes de verdad, ojala q asi sea, y un gusto poder empezar a seguirlos desde el principio, o casi desde el principio vale destacar, que yo, como amante del RnR, extraño temas como red morning light, pero bueno, como dijo el chico de arriba, las bandas evolucionan, y muchas cosas que nos suele gustar con el tiempo se pierden, y asi aparecen otras buenas nuevas. Saludos, Fer desde Uruguay
pfft... Y de mientras le ponen cuatro estrellas y media al nuevo disco de M-Clan. Estos editores se han fumado una buena dosis de césped...
No podría estar mas en desacuerdo con esta calificación, me cuesta encontrar un disco en el que todas las canciones tengan un nivel medio tan alto como en este. Todas están trabajadisimas
Ya han pasado unos meses después de ésta desalada crítica que camina en la irrompible línea de opinión generalizada, de que el disco es "malo" en comparación con los anteriores. Pues bueno.. vosotros, grandes críticos musicales y globales que formáis parte del "yo me uno a lo que diga la mayoría" ¿de verdad pensáis lo mismo del disco? o después de escucharlo más de 2 veces.. ¿ya lo habéis notado?.. es un discazo que viene empapado de sudor sureño, y punto.
Tienes razón Jorge, y tú eres de esos que predican con el ejemplo "Pero por dios si es el peor que han hecho... el disco es malísimo.", eres todo criterio y objetividad.
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De monstruo a icono. El enjuto padrino del punk sigue dando miedo. Nuestro redactor puede dar fe de lo que impone la iguana, al que entrevistó en la Caja Mágica mientras Djokovic perdía el Masters de Madrid.

17.06.2013
El británico pone la música a la nueva campaña publicitaria de la cervecera San Miguel y protagoniza el spot acompañado de la cantante de Marlango y futbolistas de Málaga y el Athletic. Por Rolling Stone
