Lanzamiento: 12-04-2011
Género: Rock
País: EE UU
Discografía: RCA
“Cambiemos de tema”, sugiere Dave Grohl en un breve espacio de calma, entre ráfagas de acordes de alta velocidad, en A matter of time. Como si fuera tan fácil. Diecisiete años después de la muerte de Kurt Cobain, guitarrista y cantante de Nirvana, la sombra de la anterior banda de Grohl sigue siendo alargada, por mucho que ahora sea el cantante-guitarrista-jefe de Foo Fighters. “Los recuerdos me mantienen inquieto”, declara Grohl en Wasting light, y suena como un tipo que sabe que nunca habrá suficientes distorisones y amplificadores en el mundo para responder a todos los por qués que hay en su cabeza.
Este disco es un caso especial por dos razones. La primera: hay once temas increibles. Wasting light es el mejor álbum de Foo Fighters desde los dos primeros discos de Grohl, en 1995 Foo Fighters y en 1997 The colour and the shape. Grohl, el bajista Nate Mendel, el baterista Taylor Hawkins y los guitarristas Chris Shiflett y Pat Smear han hecho un álbum de punk-rock, grabado en analógico en el garaje de Grohl. Y eso se nota en la intensidad de las guitarras y la bofetada que te da la batería. Burning bridge, que abre el disco, es una temeraria pieza de metal con un gancho vocal perfecto. Rope tiene algo que evoca a los Led Zeppelin de mediados de los setenta y tiene un brillante trabajo de melodías y armonías.
La segunda razón: Wasting light es también un ajuste de cuentas. Grohl vuelve a un pasado roto y que sigue siendo doloroso. El álbum reúne a Grohl con el productor Butch Vig, con quien trabajó en 1991 en el mítico Nevermind, y es que existe un enfoque similar en los dos trabajos. Y el bajista de Nirvana, Krist Novoselic, toca en I should have known [Debería haberlo sabido], una canción que no menciona en ningún momento a Cobain, pero donde resuena mucho su ausencia. “No escuché tu advertencia/ Maldita sea, mi corazón se volvió sordo”, canta Grohl en el oscuro principio. “No, no te puedo perdonar todavía / Que hayas dejado mi corazón en deuda”. Si alguna vez pensaste que Foo Fighters fueron unos Nirvana de pacotilla, porque no tenían a Cobain, prepárate para pedir disculpas
Hay referencias a la muerte en todo el álbum. En Dear Rosemary, Grohl recibe ayuda en la voz de un icono del hardcore, Bob Mould, de Hüsker Dü. Y mientras Wasting light podría haber acabado con la magnífica I should have known, cierran el disco con una patada en el culo: Walk es un temazo a lo Cheap Trick. “Creo que he encontrado mi lugar”, canta Grohl. Y así es.
Aquí puedes escuchar el disco entero. Que lo disfrutes:
DIS-CA-ZO OMFG!!!!!
un discazo!, realmente para mi una obra maestra!, de lejos lo mejor del año!
Se me ha puesto la polla tiesa oyendo este discazo.
Montando a caballo con la protagonista de la exitosa 'Los juegos del hambre', descubrimos cómo esta sencilla chica de pueblo ha llegado a convertirse en la actriz joven más cool en Hollywood, en una entrevista realizada por Josh Eells. Por Rolling...

08.05.2012
Shuarma, tranquilo y confiado, se atrevió a interpretar 'Elixir de juventud', tema del fallecido cantante madrileño, justo cuando está a punt de cumplirse el tercer aniversario de su muerte. Por Rolling Stone
