Pucho, cantante de Vetusta Morla, en La Riviera, con su peculiar instrumento en las manos. (Foto: María Martín-Consuegra)
Concierto: Vetusta Morla.
Fecha: 8 de diciembre de 2011.
Lugar: Sala La Riviera (Madrid).
Aforo: 2.500 personas (todo vendido y también para cuatro más en el mismo recinto).
Anoche Vetusta Morla demostró en La Riviera que se ha convertido en la nueva gran banda española de rock. A secas. Como Maradona en el Mundial de México 86, como Michael Jordan en los noventa con los Chicago Bulls, como Michael Spitz, como Carl Lewis, Vetusta Morla hace básicamente lo que le da la gana y se lo lleva de calle gracias al talento y a unas canciones que provocan infartos, delirios, terremotos y no pocos tornados interiores entre sus fanáticos. Están en su momento de gracia y cualquier cosa que tocan se convierte en oro, plata, bronce o diploma olímpico. Tal vez incluso en récord del mundo.
Van a llenar cinco noches La Riviera en nueve días, lo cual equivale a una 12.500 entradas vendidas. Casi un Palacio de los Deportes de Madrid. Y ojo: podrían aventurarse a llenar un Vicente Calderón en una de esas tardes de primavera soleada en fin de semana. Con su público más que predispuesto, la banda demostró el motivo de su estatus en apenas seis minutos. Concretamente en el tiempo que dura la canción con la que abrieron, Los días raros, un perfecto tratado de intensidad contenida inicial, rematado con una explosión de épica coreable y potencia inusitada. De la nada a la inmensidad decibélica a cara de perro, pardiez. Un puñetazo en la mesa para dejar al respetable con la boca abierta.

Disco y grupo del año en los Premios Rolling Stone 2011, consiguen que el público vea la belleza incluso en las cosas feas, si acaso las hubiera en sus recitales. Logran básicamente cualquier cosa que se propongan, y cabe preguntarse cuándo demonios se convirtieron en el mastodonte épico que ahora son. ¿Qué ha pasado? ¿Cuándo ha sido? ¿Te diste cuenta tú? ¿Te lo avisó tu madre viendo el telediario? Decir a estas alturas que Copenhague es un temazo es tan obvio que resulta ridículo (decirlo, claro). Ahí el karaoke se disparó hasta extremos definitivamente agudos, estridentes, sangrantes, extremos, molestos. Ay, ay, ay, va, venga, ya pasó, ya pasó. No, de hecho no, siguen aquí. Canta más alto. Siempre más, un poquito más, puedes.
Un día en el mundo y Escudo humano mantienen al personal soliviantado, mas con Maldita dulzura ya llega un nivel en el que hay que solicitarle a la bienintencionada personita a tu lado que, por el amor de dios, te permita escuchar un poco a Pucho, lo que viene siendo el vocalista de los que tocan. Toda tu petición se viene abajo cuando atrona Valiente, una canción que puede ser tu hogar en los momentos bajos, tu apartamento de verano en los ratos de escapada, tu garito de colegas en los viernes de espuma y hielitos. Corea, por el amor de dios, como si no hubiera sucedido nada ayer, como si nada pasara mañana, como si sólo nos quedara un hoy difuso envuelto en estribillos de mazapán navideño.
Con Saharabbey road la entrega llega a niveles no ya dementes, sino básicamente fuera de toda explicación. Los Vetusta Morla son los nuevos Héroes del Silencio. O te encantan o no te llegan o te flipan o te deprimen. Cantan unos, braman otras, los de la derecha, las de la izquierda, todos alzan los puñitos, incluso detrás de las malditas palmeras que parten el lugar en dos. Caen Canción de vuelta, Un plan mejor y Rey sol. Una vez más queda claro que aunque Mapas sea un disco notable, su disco Un día en el mundo es como el Ten de Pearl Jam y otros tantos debuts inasumibles por casi perfectos. No ya por su contenido, no, plagado de himnos, sino porque sus canciones significan tanto para el pueblo llano que no pueden más que crecer y crecer cual levadura de cerveza en el Oktoberfest.

Otras dos en la cadencia son Mapas y El hombre del saco. Algo ha pasado, los de Tres Cantos han subido incluso un escalón más en la relación con sus seguidores, que ya rozan la demencia. Lo quieran o no, esos seis amigos que sólo hacen música y para los que todo lo demás es accesorio son un fenómeno que se les escapa de las manos y que todavía no tiene techo. El nuevo gran acto social, noches en las que tu teléfono móvil no para de sonar porque todos están rondando el lugar para ver qué diantres se cuece. Están destinados a emparentarse con los grandes de la música española, y está sucediendo ante tu cara y tus orejitas. Sonido contundente e inapelable, público cantando incluso desde las vallas altas de La Riviera, incluso desde el Burger King de la esquina, incluso al otro lado de decenas de teléfonos móviles.
Fervor con el que todos ganan que se viene abajo súbitamente en un tramo un tanto inexplicable compuesto por Iglus, Baldosas amarillas y En el río, canción esta última para la que contaron con la colaboración voluntariosa de los miembros de Hola a Todo el Mundo. Nada para la posteridad. Aún así la sensación es que este es su momento, pero lo más inquietante es la impresión de que Vetusta Morla aún está lejos de tocar techo. Los límites son impredecibles y eso abruma. Comienzan a ser intergeneracionales, extramusicales, más un sitio donde estar que algo para escuchar. Si tocan en La Riviera cinco noches sencillamente hay que estar. En caso contrario, ¿de qué vas a hablar con tus compañeros de trabajo en la cena de empresa?

Todavía queda tiempo para unos bises inapelables en los que suena la que tal vez sea su mejor canción, Autocrítica. Todavía más tiempo disponible incluso para Lo que te hace grande, esa locura cantarina que es Sálvese quien pueda, y la piedra hecha acordes salvajes de La cuadratura del círculo, con asistentes y músicos entregados a una causa sónica sin excusas de medio pelo. Este jueves sólo han sido un par de horas y quedan comprometidas al menos otras ocho hasta el próximo día 17, pero hay un mensaje claro para todos los expectantes: "Nunca fue tan breve una despedida, nunca me creí que fuera definitiva".
http://youtu.be/FX-XCm3fn_I
Hola, nosotros fuimos dos de esos afortunados que vimos el concierto de ayer 17.12.11, último de la serie...aún no hemos despertado, seguimos arrastrados por ese río de sueños compartidos pero únicos qué tan bien describe este lúcido cronista. No sospechaba que a mis 45 añitos iba a disfrutar de semejante prodigio creativo en esta estepa musical nacional. Vetusta además de potentes son generosos y modestos, a pesar de ser muy cultos, o tal vez por ello. ¡cuántos miles van a sorprenderse cuando los conozcan! como me pasó a mi cuando escuché "En el río" en Radio 3; me dije: ¿pero qué es esto tan sincero, desprendido, elaborado... y poderoso? cuando escuché toda esa entrevista donde presentaban MAPAS no me quedó duda: aquí hay mucha categoría humana y artística. El límite de Vetusta no sé vislumbra a lo lejos, me temo que estará donde ellos lo dibujen y seguro que lo harán sin prisa alguna, que así sea. SaludOS
Desde Tres Cantos, les digo que les echamos de menos en la Escuela de Música. Son unos grandes, de música buena y que puede ser cantada tanto por hombres como mujeres. Ese es el secreto de la gran música. Además, el royo indie siempre les ha pegao muy bien. Espero que siggan sacando discazos como los 2 que llevan ya, porque son enormes. Composiciónm usical magnífica, producción perfecta, y mensajes maravillosos :D Si eres músico sabrás de lo que hablo :)
En realidad me da igual si son pop o rock. Pero ayer en una entrevista en www.manerasdevivir.com, Juan Valdivia dijo que los Héroes empezaron haciendo pop. Así que quizá Vetusta acabe grabando un "Avalancha", no lo sé.
@Danthewho Lo se, pero en este articulo hablan de que es el nuevo gran grupo español de rock...y un gran grupo arrastra muchisima gente. Hay dos tipos de grupos con enorme publico: los que realmente hacen tan buena musica que a mucha gente legusta sin necesidad de salir en revistas como esta, informativos, radios, etc. (en parte los que he nombrado) y los que tu dices, los radioformulas. Y estos chavales perfecto que transmitan y tal, no te digo que no. Aunque no sean de mi agrado ni musica ni voz (ni su ambiente), los prefiero a Pitbull, Shakira y demas basura. Pero lo dicho, NO son rock. Seran un buen(isimo) grupo, pero no es la nueva gran banda española de rock, como lo fue Extremo en los 90, Herioes del Silencio, Marea en los 2000s, Barricada en los 80s, etc...Primero porque no son rock, y segundo porque les queda muchisima carretera, publico y tiempo para que lo sean. Veremos donde quedan sus canciones dentro de 15 años cuando esten 4 o 5 años sin tocar (lo digo sin acritud eh).
Montando a caballo con la protagonista de la exitosa 'Los juegos del hambre', descubrimos cómo esta sencilla chica de pueblo ha llegado a convertirse en la actriz joven más cool en Hollywood, en una entrevista realizada por Josh Eells. Por Rolling...

08.05.2012
Shuarma, tranquilo y confiado, se atrevió a interpretar 'Elixir de juventud', tema del fallecido cantante madrileño, justo cuando está a punt de cumplirse el tercer aniversario de su muerte. Por Rolling Stone
