Concierto: Massive Attack.
Lugar: Palacio Vistalegre (Madrid).
Fecha: 8/10/2010.
Entradas: 39 euros.
Asistentes: 5.000 personas.
Todo en el concierto de Massive Attack anoche en el Palacio de Vistalegre despedía un ligero tufillo a gloria pasada. Teniendo en cuenta que Grant Daddy G Marshall y Robert del Naja prácticamente fueron los inventores del trip-hop, esa pócima musical capaz de reunir de una forma hipnótica y a la vez accesible ritmos hip-hop, melodías soul, sampleados casuales y reminiscencias dub, resulta llamativo ver cómo a estas alturas del viaje, y siendo ya títulos como Blue lines o Mezzanine muestras esenciales del mapa sonoro de final de siglo XX, los padres niegan a su propio hijo.
Podría suponerse que es precisamente el espíritu experimental y pionero que les hizo convertirse en figuras primordiales de escena club británica de los noventa el que les ha llevado a reinventar totalmente lo que fueron. Pero el caso es que la nueva propuesta del dúo aparecía ayer tan desdibujada que era difícil saber hacia dónde quieren dirigirse en el siglo XXI. El trabajo que acaban de lanzar y que anoche fue protagonista esencial de la velada, Heligoland, es industrial, denso y muy oscuro. Como industriales, densos y oscuros fueron los sonidos con los que dieron la bienvenida al público. De algo no se les puede acusar: de buscar la aprobación del respetable con un golpe de efecto, recurriendo a sus éxitos universales desde el principio.
Abrieron con temas como United snakes, Babel o Girl I love you, todos ellos a estrenar y con un envoltorio nada fácil de abrir. Hubiera sido tan fácil calentar motores con Karmacoma o Angel al inicio... pero Daddy G y Del Naja prefirieron mantenerse incólumes en su decisión de no mirar atrás, ni estilísticamente ni en el repertorio. Y no fue hasta bastante avanzado el concierto que decidieron recurrir a sus clásicos. A cambio ofrecieron un concierto difícil, más de unos pupilos de Trent Reznor -hacia donde parece que van- que de los profesores de Portishead -de donde vienen-. En los nuevos Massive Attack los ritmos más comerciales han dejado paso a desasosegantes zumbidos electrónicos. Y las guitarras eléctricas desencadenan oleadas siniestras que anoche se hacían bien bravas por culpa de la terrible acústica del local. El sonido no podía estar más empastado.
La falta de comunicación entre los líderes de la banda no ayudaba a convertir el espectáculo en algo más natural. El resto de los miembros de la banda, encerrados en su hieratismo, tampoco eran un plus. Era muy de agradecer el espectáculo visual, sencillo pero muy contundente, del enorme panel que les cubría las espaldas. Sobre esta superficie corrían desde nombres de drogas duras -abrieron el concierto con una retahíla que rezaba éxtasis, cocaína, heroína, alcohol...- hasta mensajes políticos y polémicos como los que se pudieron leer durante la ejecución de Inertia creeps o Safe from harm. Massive Attack opinan que Belén Esteban no va a volver con Fran: no es broma. También se acordaron de José Luis Rodríguez Zapatero o de Baltasar Garzón. “La visita del Papa a Barcelona costara 600.000 euros”, se leía en brillantes letras verdes al fondo del escenario. Por supuesto, de vez en cuanto, obsequiaban con una lluvia de ceros y unos luminosos. Muy 1990.
El público no estaba exactamente frío. Se percibía cierto entusiasmo entre una audiencia que al fin y al cabo había pagado unos nada desdeñables 39 euros por estar ahí. Pero, ¿qué pueden tener en común los ejecutivos publicitarios -salpicados por todo el auditorio con sus camisas bien planchadas y sus pantalones de pinzas- que acudieron al recital atraídos por la vena rave de los británicos? Y los neohippies, ¿qué podían compartir con las acarameladas parejitas -muy numerosas- que pensaron que encontrarían en este concierto la solución ideal para una cita de viernes noche? A su vez, las parejas no encajaban al lado de los indies talludos que vivieron en directo la revolución del sonido Bristol y que acudían convencidos a recordar viejos tiempos. Tal era el mapa sociológico de la noche que, además, estuvo aderezado con dosis de estupefacientes desigualmente repartidas, pero muy patentes. Públicos tan heterogéneos solamente pueden convivir en armonía en dos tipos de eventos: un concierto de los Rolling Stones o un macrofestival. Así que el ambiente en el interior de este auditorio desangelado fue desde el primer momento tibio.
Y eso a pesar de que de vez en cuando se encargaba de intentar caldear el ambiente la que en esta gira esta siendo la principal cantante de los temas del grupo: Martina Topley Bird. Esta Marlene Dietrich negra -como ha sido tildada en alguna ocasión por la prensa especializada- puso la voz en Maxinquaye, el debut de Tricky, una vaca sagrada del trip-hop. Y, sin embargo, hasta ella renunció a las raíces de la banda y cuando, llegado el momento de interpretar Teardrop, ese himno indiscutible en su día cantado por Elizabeth Fraser de los Cocteau Twins, tuvo que hacerlo sobre una desfigurada interpretación de la canción. Al menos en los bises interpretaron Unfinished sympathy. Quizá para que las parejitas pudiesen frotarse a gusto.
a nadie le llama la atencion el atraco de la entrada? que te roben 39 euros y despues suene peor que cualquier sala bachatera de ciudad inmunda! si, si, que caro fue traer el papa a Barna, pero del sablazo que nos pegan por entrar a un recinto asqueroso con una acustica fecal, que pasa con eso?
vamos hombre
Muy bien dicho Madieta!!! Opino exactamente lo mismo
A mí el verbo de Raquel Nicolás me fascina tanto que me leo sus críticas incluso cuando son sobre grupos que me dan igual.
Qué pena....esta chica, en vez de describir, relatar o simplemente opinar sobre algo tan serio como este grupo, resulta que se dedica a hacernos un pase de tendencias ( pero hija, y eso que nos importa..), qué pasa con la música? mal sonido, si, pero muy buenas vibraciones, y el espacio físico? fue lo peor que he vivido yo en conciertos, aquello estaba verdaderamente peligroso. Un lleno total en un espacio reducidísimo, cerrado y desaprovechado hasta la mitad, según me dijeron para un concierto que había el dia siguiente. Pero, como nos tratan así..?¿ Y de esto no dice nada esta mujer? Ay, ay,ay....Massive mola siempre, pero lo de Belen Esteban..joderr
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