Arrastra este icono a tu barra de tareas y estarás informado de todas las novedades.

RollingStone

Crónicas

|

Sonisphere 2012 (segundo día): Lo apabullante y calculado de Metallica

La banda californiana es la gran protagonista en el festival heavy en Madrid con un concierto arrollador. Se centró en éxitos del pasado y manejaron los mejores trucos del rock de estadio. Por Ivar Muñoz-Rojas

Sonisphere 2012 (segundo día): Lo apabullante y calculado de Metallica James Hetfield, de Metallica, anoche en Madrid. (FOTO:Manuel Alba).

Concierto: Sonisphere Festival 2012, segunda jornada.
Cartel:
 Metallica, Slayer, Mastodon...
Precio:
 Bono dos días 89 euros. Primer día: 55, segundo: 55.
Aforo:
 Más de 40.000.

 

Más público y mejores conciertos. El segundo día de Sonisphere fue, como estaba previsto, el plato fuerte de este festival itinerante de rock duro en su paso por Madrid. En este estilo con oyentes fieles como pocos una banda se distingue por la lealtad de sus fans: Metallica, estrellas de esta segunda jornada anoche. Su inclusión en un cartel es garantía de éxito, con el valor añadido en esta ocasión de interpretar íntegro Black album, de 1991, disco que llevó a esta formación más allá del feudo heavy y que es su última obra inspirada. Un ejercicio de nostalgia más en un evento de dos días protagonizado por grupos que fueron enormes en los 90 y que anoche atrajo a más de 40.000 asistentes.

Slayer pisó el escenario principal mientras el sol comenzaba a caer (en el otro, más pequeño, estaban terminando los setenteros, satánicos y suecos Ghost). Esta veterana banda rara vez falla. Las canas no palidecen su agresividad honesta, controlada y constante, algo que les distingue de otros pioneros en mezclar lo majestuoso del heavy con la velocidad del punk, eso que en los primeros 80 se llamó thrash metal. Aunque el sonido de primeras no jugó a su favor y hasta la tercera canción, Die by the sword, sus punteos disonantes, baterías híper veloces y gritos agónicos no sonaron empastados. Algo inusual: si algo diferencia a este cuarteto es su precisión tras lo aparentemente impulsivo. Pocos músicos han logrado manejar el caos como su guitarrista Kerry King, que a sus 47 primaveras, con el cráneo tatuado y algún kilo de más da más miedo que un cruce entre Cara de cuero, de La matanza de Tejas, y Coto Matamoros. En serio.

Cientos de manos pusieron cuernos al aire cuando la banda arrancó Reign in blood, tema que da título a la disco cumbre de Slayer (de 1986) y uno de los mejores de la historia del heavy. Ambientado, como es tradición, con el escenario iluminado de rojo sangre no pudo ser bienvenida más apropiada para la noche ni mejor previo para los cabezas de cartel. “Ya pueden apretar Metallica para estar a la altura”, decía Eduard, asistente barcelonés de 29 años, momentos antes de iniciar el espectáculo principal. Pero la banda de San Francisco se desmarcó y arrancó con Hit the lights, aquel rápido primer tema que publicaron, en un recopilatorio con bandas underground, cuando Metallica aún no tenía siquiera una formación completa. Siguieron Master of puppets, The shortest straw, From whom the bells toll... Esto es: una muestra de sus cuatro primeros álbumes, previos al Black album, igualmente influyentes aunque sin sus ventas extraordinarias.

Esta formación es consciente del valor de sus orígenes sucios y veloces aunque regresen con su mayor éxito comercial por bandera. Y tras tres décadas en grandes recintos saben llegar hasta la última fila. Manejan el lenguaje del rock de estadio, vaya. Sumó varios puntos que proyectasen en grandes pantallas imágenes del concierto con una realización espectacular: quien estuviera lejos del escenario pudo verlo como en un efectivo videoclip del que era parte. Y quien se encontrara cerca de la pasarela extendida entre las primeras filas lo mismo pudo tocar a alguno de estos ídolos. Recordemos que en el heavy los músicos son idealizados más que en ningún otro estilo. 

El desacelere llegó a la media hora, con un vídeo para recordar que, efectivamente, han pasado dos décadas desde que Metallica alcanzó la cima del mundo con el millonario Black album, conocido por aquí como el álbum negro. ¿Qué se supone que debe hacer aquí el asistente treintañero, tan numeroso en Sonisphere? Calzar las zapatillas Reebok Pump y lucir la gastada camiseta del grupo comprada en Madrid Rock (si su madre no se la tiró) con las que asistió de adolescente al concierto de presentación de este álbum en la capital, en un caluroso junio de 1993  (y con la entrada a 3.800 pesetas, 24 euros). Interpretar de manera íntegra este disco fuera de contexto se balanceó entre la celebración colectiva y el marketing con tufo ególatra, y quedó como una leve bajada de intensidad.

Los cuatro jinetes comenzaron este tramo con los guisantes para dejarse el jamón lo último: el nostálgico repaso arrancó con lo más flojo de Black album (My friend of misery, The struggle within...) y finalizó con sus cinco o seis temas redondos. ¿Cuántos aprendieron a tocar la guitarra con The unforgiven? Que levante la mano quien no le grabó este disco en una casete a un colega de clase. Black album es un álbum generacional, pero eso no significa que sus muchos y machacados medios tiempos aguanten bien seguidos en una actuación. Aunque la banda recuperó intensidad, paradojas, con Nothing else matters, sobre todo por los mecheros con los que, como se hacía cuando no había móviles, iluminó el público durante esta balada. Y en el momento de atacar con Enter Sandman fue espectacular el mar de brazos levantados en el Auditorio John Lennon. Más incluso que la pirotecnia que apoyó los guitarrazos en este tema. 

Para los obligados bises retrocedieron a sus cuatro primeros discos, con otra magistral selección añeja (Battery, One...). Las dos horas y media terminaron de forma ceremoniosa con púas lanzadas, abrazos, elogios a los fans, reverencias al público a lo Queen... Pues eso, el manual del rock de estadio al dedillo pero sin forzar. El balance: el grupo dio anoche un concierto muy potente (lo mejor que se puede decir de un grupo de rock duro, ¿no?), más inspirado que en sus últimas visitas (incluida la de cuatro años atrás en este mismo recinto en el extrarradio sur madrileño, dentro del festival Electric Weekend).

Mientras miles daban por finalizado su fin de semana de rockero terminado el concierto de Metallica, los más enterados acudieron al escenario pequeño para ver a Gojira, respetada banda francesa con la complicada misión de tocar tras semejante despliegue. Otros esperaron pacientemente a que Evanescence exhibiera su trasnochado rock gótico de América profunda. Y los más crápulas lo dieron todo en la carpa con Dj's hasta que se hizo de día. Así es la vida en los festivales de heavy: muy dura.

Más noticias, discos, conciertos y reportajes en Rollingstone.es.

27.05.2012 | 7 comentarios
Vota
|

Comentarios

carlos
22.06.2012 | 16:26
carlos

no está mal la crónica, pero un poco coja, le falta personalidad y gran parte de lo acontecido... os dejo mi particular visión de los hechos. una crónica escrita al estilo gonzo, tremendamente subjetiva, que espero disfrutéis... http://odklas.blogspot.com.es/2012/06/cronica-sonisphere-2012.html

Ana
30.05.2012 | 00:29
Ana

Quiero denunciar la deficiente organización del evento por parte de lastour international. Hubo momentos en los que sólo había una ambulancia en el recinto; yo tuve que ir justo cuando ésta estaba trasladando al hospital a una persona. Mientras tanto toda la gente que estaba en los alrededores del recinto o en el camping se quedaron sin atención médica de ningún tipo. Es una situación vergonzosa e intolerable; más teniendo en cuenta las condiciones de hacinamiento en las que se encontraba la gente alojada en el camping. suerte que nadie tuvo entonces un accidente grave, un golpe de calor.m etc..Y otra anotación más; no fuí capaz de encontrar las hojas de reclamaciones. ¿había hojas de reclamaciones.?

javi
29.05.2012 | 14:04
javi

joer es cierto, para que no hubiera tocado nadie mas.... http://detripasrockandroll.blogspot.com.es/

Javier
27.05.2012 | 21:10
Javier

Y que hay de Clutch?. Para mi fueron lo mejor del 2º día, y no los conocía. Metallica era esperable y exigible que diese el conciertazo que dio ayer, pues no en vano con su equipo es obligao que lo hagan bien(anda que no se notó que aumentaron los decibelios para Metallica, después de Slayer). Gojira estuvieron genial, al igual que Mastodon, Slayer y Clutch. Ghosts no me gustaron nada, y Fear Factory me decepcionaron muchísimo. Parte de la culpa la tendrá seguramente que tocaron a las 4 de la mañana y les desplazaron al segundo escenario. Pero los gallos, desafinaciones y desfondadas del cantante son culpa suya íntegramente(destrozó el temazo de Replica). De Evanescence, lo poco que puedo decir es que lo que escuché, la Amy Lee soltaba también bastante gallos. Y Within Temptation sencillamente ni los vi. Por cierto, la organización del festival podría teer más consideración con los grupos que van a tocar, porque con Fear Factory, a la vez que tocaban tenían la música de la zona de cervezas a toda hostia(y no era la música de Fear Factory precisamente...). Ya que les hacen la putada de retrasarles el concierto y desplazarles de escenario, al menos podrían no cometer esas torpezas.

Raul
27.05.2012 | 20:50
Raul

Si os dan acreditaciones es para hablar de todos los grupos no de los que te gusten, que se nota que aquí solo le gusta Slayer y Metallica, a los demás grupos como no me gustan pues no hablo de ellos. Alomejor todos no los puedes ver, pero vamos Fear Factory, Evanescence y Mastodon podrían haber hablado un poco de ellos www.sombrasdegigantes.blogspot.com

Página 1 de 2

12

AÑADIR TUS COMENTARIOS

Debes estar registrado y logeado para comentar en RollingStone.

PUBLICIDAD


Listas RS

Este mes en RS

Toda la verdad sobre Don Draper

¿Jon Hamm o Don Draper? Cómo los demonios interiores del protagonista de 'Mad men' le han convertido en la mayor estrella de la televisión. Lee la entrevista más reveladora con Hamm.

 

Rolling Stone USA
Cargando el player de video...

01.04.2013

Niños Velcro: 'Weiji' significa reinventarse'

El grupo es el ganador de la VI edición del Termómetro RS

  • Niños Velcro: 'Weiji' significa reinventarse'
  • Nos colamos en los ensayos de Leiva vs Ferreiro
  • Mucho: explosión cósmica desde el polígono
  • Monoh: 'No persona' significa no llevar máscara encima'
  • Al Vila, triunfador del Termómetro RS más intimista
  • Kitai: 'Nuestra música es tensión constante'
  • GreenClass ganadores de nuestro Termómetro más rockero
  • Conocemos a Izal, los ganadores del I Termómetro RS
  • The Noises en plan íntimo

Matando el tiempo en El Día de la Música (II)

Santi Balmes, de Love of Lesbian: “Tengo problemas de erección”

Dicen que...con Porta: "No soy un pijo. Me levantaba a las 6 de la mañana para trabajar en un supermercado"

Versiones Marcianas: Shuarma canta una de Antonio Vega

Vídeo 'RS': Entrevistamos (y no era fácil) al último icono del 'grunge', Daniel Johnston