Un francés vocal. Cantado, queremos decir. Fue en la hora tonta previa a comer del Día de la Música (jornada 1), celebrado ayer en Madrid con un festival que duró todo el día en el Teatro Circo Price. Estaba prevista que a Christina se le uniera el francés Benjamin Biolay para cantar la parte francesa de La idiota en mi (mayor), pero Biolay se ausentó a última hora y Christina tuvo que buscar en camerinos a alguien que pudiera cantar en el idioma galo y solventara la papeleta. Se encontró con Antonio Luque (alias Sr. Chinarro), que se ofreció a hacer de chansonnier. No le costó: con el pelo canoso y esa barba larga que lucía ayer, parecía la viva encarnación de George Moustaki (efecto más aumentado si cabe cuando, por la tarde, se le veía alternar con el borisvianesco Andy Chango).
Esta fue la anécdota de una jornada musical que encadenó conciertos y conferencias, actuaciones conjuntas y diversidad de asistencia del público: más cuando había que pagar. Hasta las 19.00 horas, la entrada era gratuita, y los asistentes pudieron disfrutar de los breves recitales de Sr. Chinarro, Hola A Todo El Mundo (una de las gratas sorpresas de la jornada), Christina Rosenvinge (las 14.30 no era una buena hora, pero lidió con ella y con la ausencia de Biolay), Daily Bread, Band of Skulls y FM Belfast, sin mayor trascendencia ninguno de estos últimos. Después, la organización se encargó de que no quedara nadie en todo el recinto –tampoco en el mercadillo– que no tuviera acreditación, para luego dejar entrar sólo a los que tuvieran entrada.
En camerinos, los miembros de la banda de Nacho Vegas se cachondeaban del mandato de tener que tocar 27 minutos. No media hora, sino 27 minutos. Vegas había echado cuentas y decía: “Si hago cuatro temas, me quedo corto; si hago cinco, me paso”. Mientras, su banda ensayaba unas palmas flamencas para improvisar en el final de Nuevos planes, idénticas estrategias, cosa que al final no sucedió.
Antes que Nacho Vegas, los primeros que tocaron “de pago” fueron los catalanes Manel. Además de ser uno de los mejores grupos de este país –esperamos con ansia su siguiente disco para confirmarlo–, cuentan con un líder, Guillem Gisbert, que ejerce de una manera simpática y eficaz sobre el escenario. Su repertorio se basó en los temas favoritos de su público (En la que el Bernat s’et troba, Ai, Dolors, Al mar! o su versión del Common People de Pulp), y desembocó con gran naturalidad en Con un beso me bastó, el tema adaptado de Wave Pictures que, para la ocasión, había preparado con Nacho Vegas. Manel: 27 minutos clavados.
Nacho Vegas y su cada vez mejor banda se decidieron por la opción B: 5 temas y pasarse de tiempo, y además hacerlo sacándole todo el ruido del que fueron capaces a Perdimos el control. Antes, Vegas arrancó con un tema inédito, La gran broma final, y siguió con Dry Martini S. A., Gang Bang y Nuevos planes, idénticas estrategias. Sonido potente, buena actitud y agradecimiento de sus ya muy numerosos fans. Los 27 –que fueron 30– minutos no permitían mucho más.
El fin de fiesta quedaba en las manos de Fanfarlo y de Delorean, y el ambiente relajado dejó entrever que la gente esperaba mucho más a los segundos –a los que están echando flores por media Europa ahora mismo– que a los primeros. También es que el público estaba aprovechando para rellenar el depósito de cerveza. En cualquier caso, el pronóstico de los organizadores fue bueno y resultó que Delorean eran la mejor banda para cerrar la primera jornada del Día de la Música 2010 y que el público se fuera con ganas de más.
Fotografía cedida por Heinekenpro.com; fotógrafo: Juan Aragonés.
Estos franceses....ARRIBA CHINARRO!!!
¿Jon Hamm o Don Draper? Cómo los demonios interiores del protagonista de 'Mad men' le han convertido en la mayor estrella de la televisión. Lee la entrevista más reveladora con Hamm.

01.04.2013
El grupo es el ganador de la VI edición del Termómetro RS
