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Diario de un usuario de Spotify en la era de las restricciones

Robos a sangre fría, calculadora y un estribillo de Springsteen. Así se las apaña una adicta del renovado servicio gratuito de música en ‘streaming’. Por Leonor Izquierdo

Diario de un usuario de Spotify en la era de las restricciones

Diez horas de música al mes y un límite de cinco escuchas por cada canción. Éstas son las restricciones que Spotify ha establecido para los usuarios de su servicio gratuito. Y ya han entrado en vigor (desde el día 1 de mayo). Con este diario sobre la nueva era de Spotify descubrimos de qué forma cambiará nuestra rutina.

 

9.02 horas.  Suelo desayunar con Spotify. Esta vez será ligeramente distinto. Ya han entrado en vigor las restricciones para los usuarios del servicio gratuito de Spotify, entre los que me hallo. Así que dispongo de un máximo de diez horas de música al mes. Saco la calculadora. 600 minutos (diez horas) dividido entre los 31 días de mayo, da como resultado 19 minutos y 21 segundos de música diaria. Economía doméstica.

9.03 horas. Decido acompañar el café con una sola canción. Me lo bebo más rápido que nunca. Elijo Hot legs, de Rod Stewart. Joder, es larguísima: más de cinco minutos. Anoto en un post-it que pego en la nevera: “HOT LEGS, DE ROD STEWART: 1/5”. El nuevo Spotify limita a cinco el número de escuchas de cada canción. Ya he consumido una. Decido no volver a disfrutar del clásico de Rod hasta el próximo mes de septiembre.

10.00 horas. Mi compañera de piso se va a trabajar y me brota un ramalazo de maldad. Cojo su portátil y, bravo, su cuenta de Spotify se activa automáticamente. Le doy al play de su lista de britpop. Tiendo una lavadora con Oasis y siento el impulso de eliminar todas las listas de mi Spotify. No vaya ser que mi amiga me pague con la misma moneda cuando yo salga de casa y reduzca así las cinco oportunidades con las que cuento para escuchar mis temas favoritos. Se me empañan los ojos mientras me cargo la lista de ‘Sábado Noche’.

14.30 horas. Hora de comer y todavía me quedan 16 minutos de música para hoy, de los que sólo quiero consumir 10. Las sobras diarias las sumaré a los 19 minutos y 21 segundos del próximo viernes, que organizo una cena en casa. Me he comprado un pequeño cuaderno en el que voy anotando todas estas filigranas.

16.30 horas. Me toca trabajar toda la tarde. Elijo unos cuantos cedés. Miro de reojo el círculo verde de la barra de herramientas de mi ordenador. Suspiro.

20.00 horas. Me asalta una duda. ¿Qué pasaría exactamente si intento reproducir seis veces una misma canción? Me animo a probarlo. Me decanto por una canción que no me importaría perder: Esclavo de sus besos, de David Bisbal. No tengo intención de escucharla durante 20 minutos: el tema dura 4. Por lo que que le doy al play y adelanto, manualmente, el cursor del reproductor, de forma que apenas dejo sonar un par de segundos cada vez. Llego a la sexta y puedo seguir escuchándola.

20.03 horas. ¿Tendré que respetar el transcurso completo de la canción? Soy consciente de que si lo hago desperdicio 20 minutos de los 584 que me quedan para el mes de mayo. Estoy a punto de usar de nuevo el Spotify de mi compañera de piso, pero me asaltan los remordimientos y opto por utilizar mi cuenta. Bajo el volumen del ordenador y dejo que Esclavo de sus besos avance, silenciosa y en bucle, durante cinco veces consecutivas. Este derroche me obliga a cambiar de estrategia y empleo ese tiempo en elegir discos para la cena del viernes. Si alguien me pregunta esa noche por el ordenador “para poner una canción en Spotify que mola mogollón”, responderé que está roto. Hago hueco en el cajón donde lo pienso esconder.

20.25 horas. Me lanzo a poner por sexta vez Esclavo de sus besos. Y, en efecto, Spotify me lo impide. El título del tema torna de color morado y al intentar reproducirla, aparece el siguiente mensaje: “Has llegado al límite de las veces que puedes escuchar esta canción. Para escuchar sin restricciones, por favor, mejora tu cuenta”. Siento un desasosiego inconfesable, que se me quita al percatarme que hay otra grabación de Esclavo de sus besos que aún puedo escuchar, la de un disco en directo de Bisbal. Nunca se sabe.

20.26 horas. En la esquina superior derecha, un reloj me muestra el tiempo de escucha que me resta para mayo: 9 horas y 24 minutos. Me deshago durante un rato de esta asfixiante dictadura de cifras y minutos y tiro la casa por la ventana. Voy a enchufarme el nuevo disco de La Habitación Roja, Para ti Vol. 2. A la tercera canción, me interrumpe un anuncio publicitario. ¡¡Una cadena de pizzas está menguando mi tiempo de Spotify!!

20.38 horas. Voy al baño. Antes, por supuesto, le doy al pause. Me llaman por teléfono, le doy al pause. Tengo sed y voy a por agua, le doy al pause. Estornudo y me arrepiento de no haberle dado antes al pause.

00.30 horas. Sustituyo mi dosis nocturna de música en Spotify por la creación de un listado imaginario de canciones que debo evitar, a toda costa, en la aplicación sueca, porque, aunque son buenas, duran demasiado. Free bird, de Lynyrd Skynyrd (más de 9 minutos); cualquiera del grupo de rock progresivo Yes; Achilles, agony and ecstasy in eight parts, de Manowar (casi 29 minutos); cualquiera del nuevo e inminente disco de Extremoduro; The Island, de The Decemberist (más de 12 minutos), y Rime of the ancient mariner, de Iron Maiden (casi 14).

1.00 hora. Imposible caer en los brazos de Morfeo sin unos acordes previos. Busco Hungry heart, de Bruce Springsteen, y desplazo el cursor de reproducción hasta el bello estribillo. Sólo supone unos segundos de gasto y, como ya descubrí con Bisbal, no cuenta como una escucha completa. Me quedan 8 horas y 45 minutos y cuatro Hot legs. Me empiezo a quedar dormida mientras vislumbro una certeza: no aguanto así ni una semana. ¿Cuánto costaban los servicios ilimitados de Spotify?   

04.05.2011 | 10 comentarios
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Comentarios

Juanlu
04.05.2011 | 14:54
Juanlu

Pues para escuchar solo una canción, escúchala en youtube, hija mia!

Tyler Durden
04.05.2011 | 14:03
Tyler Durden

De verdad creiais que iba a durar para siempre?

Edu
04.05.2011 | 12:43
Edu

Diod mio, menuda obsesión teneis...jajajaja. Parad ya, por favor!

alexmo2k
04.05.2011 | 11:45
alexmo2k

Oasis no esta en Spotify.

Abajo MP3
04.05.2011 | 11:37
Abajo MP3

Dejad de hablar de Spotify como si fuese lo mejor. Lo cierto es que entre Emule, descargas directas y la susodicha aplicación hay gente qque lleva años sin pagar un duro por un disco. No recibo comisión ni tengo ninguna tienda, pero es que sois unos pesados: si ya no os gusta, a otra cosa. No regaláis vuestra revista, pero sí que os gusta el asunto de todo gratis y por el morro.

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