Reparto de la película Boeing boeing (1965)
Las azafatas de avión duermen cada noche en hoteles y ciudades
diferentes. También los azafatos, pero tienen nombre de compuesto
químico: el interés por ellos acaba con la simple mención. Todos
ocultan que en verdad la ciudad y el hotel son siempre los mismos,
burdos letreros luminosos para folletos de viajes, hormigueros dentro
de hormigueros compuestos por muchos matices de lo oscuro. Las
azafatas y los azafatos recogen las migas de la actividad humana por
excelencia -ya no cobran mucho más que los cajeros de supermercado-, y
almuerzan de pie entre los cajones metálicos de los aviones, hoy
convertidos en autobuses de pueblo ascendidos por la gran difusión de
la actividad turística, tan grande como falsa en tanto que se supone
parte de una industria cultural interesante mientras procure clientela
a las franquicias multinacionales (las nuevas naciones) y a los
fabricantes de antidiarreicos (los dioses farmacéuticos).
(Lo que primero nos diferencia de un tumor con forma de mora -mórula-
instalado en el útero materno es un agujero que acabará siendo el tubo
digestivo: boca y ano, de la mora al gusano.)
A veces azafatas y azafatos pueden aliviarse de modo altruista la
lejanía de las diferentes parejas, cuando aún las hay, pero las
rencillas habituales entre los compañeros de trabajo pueden
distorsionar incluso un simple orgasmo. Los hombres de negocios, los
deportistas de élite y, en general, todo aquel que viaja por alguna
razón distinta al tedio irremediable del turista, saben que las
azafatas duermen solas, y que viajando en business class puede uno
pedirles el teléfono con la misma discreción con que se les solicita
una segunda copa. Ellas entienden de marcas, pues las venden a bordo,
y saben distinguir al que tiene posibles del que no, tanto más cuanto
que a veces salen en la tele, o son actores, o algo mejor, si cabe. Si
son guapos o no es algo que puede decidirse en uno de los muchos
vaivenes que tienen lugar en el interior del aparato mientras se
surcan las turbulencias que preceden al vacío. ³¿Por qué no, si todas
estas pasajeras que van solas con sus indumentarias de desubicadas han
empezado a charlar con los de al lado, evidenciando la amplitud de
miras de sus espíritus, ja, la apertura de sus horizontes inmediatos,
ja, con la mirada soñadora del que tiene vaho en la ventanilla o
miopía galopante? Mira aquella, cómo habla con aquella pandilla de
franceses que, seguro, van de putas al más allá del charco. Y esa
otra, la del 14 E... parece tolerar que el del 14 F se esté
masturbando bajo el periódico. ¿O es que no se da cuenta? Voy a darle
mi número a Leonardo Sbaraglia, sí. ¿O es Juan Diego Botto? ¡Qué más
dará!² La noche termina al fin de caer después del aterrizaje, un
poco abrupto. El actor, que no era ninguno de esos, no llama. Solo
pidió el número para comprobar si mantenía sus habilidades de ligón,
ahora lo entiende. La azafata se toma algo en el bar del hotel. No
está triste, solo cansada.
El mismo hotel. El mismo zumo para el destornillador.
Un señor trajeado, visiblemente rico, pero de rostro globalizado, se
le acerca y hace una oferta incalificable.
-¡Yo no soy una puta! ¿Qué se ha creído?
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Al Sr. Chinarro. No se cuan extensa es su cultura, su visión de la vida o ciñendonos mucho mas al tema, su bagaje en el sector de la aviación. Lo que sí que se esque a pesar de que quepa la posibilidad de que sea usted un auténtico Einstein en nuestros tiempos, ya que las posibilidades en este mundo son infinitas, la visión que se extrae de su articulo es bastante sesgada y alejada de la realidad, o por lo menos de mi realidad diaria como azafata de vuelo. Carezco de su talento para la prosa, pero aun asi me gustaría explicarle por si se quiere también tomar el tiempo que yo he empleado en leer su articulo solo un par de cosas. Comprendo los motivos que le pueden llevar a vanalizar esta profesión, y también comprendo que es un simple relato que no tiene porque contener su pensamiento completo a este respecto, pero sí que me gustaria destacar, que esta es, para quién se sienta hecho para esto una de las profesiones que más te enriquece el criterio, la sensibilidad y la manera de vivir. Lo que el resto de la gente se toma como ocio una vez al año, es para nosotros un dia a dia y ese día a día a parte de servirle el café y sobretodo velar por su seguridad (ojalá q si algun dia sufre un incidente a bordo, que no son tan excepcionales, en el que su salud este en nuestras manos la persona que le tenga que ayudar no se parezca en nada a la de su relato), consiste en vivir en miles de lugares, situaciones, y con miles de personas que amplian tus horizontes y eliminan la rutina. Dormimos igual de solos que la media, cada cual en funcion de sus intenciones y con respecto a las marcas descuide que mi trato hacia usted sera igual de excelente aunque le apetezca venir directo de una” mani” del 15M. Por ultimo procure dejarme la reseña esos conocidos suyos que trabajan en supermercados de los que habla, porque oye quiza algun dia le de la razón con respecto a esta profesión y quiera colgar el uniforme! Muchas gracias
Por un quítame allá esas pajas, este y no otro es el título que ha escogido Sr. Chinarro para su nuevo blog sobre muejres y sexo (que se dice pronto). El cantautor, escritor (y a veces cascarrabias) Antonio Luque se empeñará en demostrarnos semanalmente que el verdadero rock and roll way of life es más fácil de encontrar en su anónimos personajes que en músicos con guitarra. ¿Le creemos?
Sr. ChinarroSr. Chinarro, músico sevillano de 41 años e icónico superviviente del indie español, acabo de publicar en un arranque de inspiración un nuevo disco doble, Menos samba (Mushroom Pillow), de 19 canciones, sólo un año después de Presidente (2011), que entró en nuestra lista de lo mejor del año. Pero no es lo único: además de este recién estrenado y bienavenido blog sobre sexo y mujeres, Por un quítame allá esas pajas, también ha publicado dos nuevos libros. Por unlado su primer novela, Exitus (El Aleph). Y por otro, un relato sobre su club de de toda la vida, el Betis, para una colección de la editorial Libros del K.O. sobre fútbol y literatura. Dicen que no puede parar de escribir.

01.04.2013
El grupo es el ganador de la VI edición del Termómetro RS
